El crucero MV Hondius ha abandonado definitivamente las costas de Tenerife, marcando el fin oficial de la tensa crisis sanitaria provocada por el brote de hantavirus. Tras completar con éxito la evacuación de la totalidad de sus pasajeros y una parte significativa de su tripulación en el puerto de Granadilla de Abona, el buque inició su navegación hacia Róterdam, Países Bajos. Esta operación, coordinada meticulosamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Gobierno de España, permitió el retorno seguro de los viajeros a sus países de origen, cerrando un capítulo crítico que comenzó con la primera víctima mortal hace un mes.
La evacuación final: logística y despedida
El operativo de cierre en el puerto tinerfeño fue una muestra de eficiencia logística internacional. Los últimos seis cruceristas, compuestos por cuatro australianos, un neozelandés y un británico, junto con 20 miembros de la tripulación, fueron trasladados mediante autobuses de la Unidad Militar de Emergencias (UME) hacia el aeropuerto de Tenerife Sur. Desde allí, dos aeronaves especiales facilitaron su repatriación. En total, 120 personas han logrado desembarcar de manera segura desde que se iniciaron las maniobras el domingo, mientras que 28 tripulantes permanecen a bordo del navío durante su travesía final.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, destacó el éxito de la intervención en sus redes sociales: "El MV Hondius ha dejado ahora las costas de Tenerife. Todos los pasajeros han desembarcado de manera segura y están en camino o ya han llegado a casa". El máximo responsable sanitario mundial elogió el liderazgo y profesionalismo demostrado por las autoridades españolas durante esta compleja gestión de emergencia, de acuerdo con Foco Perú.
Cronología de una travesía marcada por la tragedia
La emergencia sanitaria tuvo su origen el 11 de abril, cuando se registró el fallecimiento de un pasajero neerlandés de 70 años, cuyos síntomas febriles habían comenzado días antes. La situación se agravó el 26 de abril con la muerte de su esposa, trasladada a Sudáfrica, y el 2 de mayo con la confirmación de una tercera víctima mortal. Se identificó que el brote correspondía a la cepa Andes del hantavirus, la única variante documentada con capacidad de transmisión entre humanos.
Ante el riesgo epidemiológico, el buque, que inició su travesía el 20 de marzo desde Ushuaia, Argentina, enfrentó el rechazo inicial de las autoridades de Cabo Verde. Solo la intervención del Gobierno de España permitió el atraque del navío por razones de seguridad, facilitando la contención del virus. Actualmente, el MV Hondius navega hacia Róterdam, donde se someterá a un exhaustivo proceso de desinfección para eliminar cualquier rastro del agente infeccioso antes de retomar sus actividades comerciales, tal como señaló RPP.
Paralelamente, la OMS ha establecido un protocolo de vigilancia epidemiológica que incluye un seguimiento semanal para monitorear la evolución de la salud de todos los evacuados a través de su plataforma de expertos, asegurando que no haya rebrotes ni complicaciones tardías tras esta exitosa operación de salud pública.