La Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) ha ratificado oficialmente el estado de Alerta por El Niño Costero, advirtiendo sobre un incremento significativo en la probabilidad de que este evento climático alcance una escala extraordinaria. Según las estimaciones técnicas presentadas, existe más de un 62% de probabilidades de que el fenómeno se desarrolle con esta intensidad entre septiembre y enero de 2027.
Proyecciones climáticas para la costa peruana
El acoplamiento entre el océano y la atmósfera está generando anomalías térmicas sostenidas, lo que marcará un punto crítico en las condiciones meteorológicas del país. Para el trimestre septiembre-noviembre, se prevé la persistencia de temperaturas del aire muy por encima de los valores habituales a lo largo de toda la costa, con una elevada posibilidad de romper récords históricos de calor en varias regiones del litoral.
Este calentamiento anómalo de las aguas marinas favorecerá el desarrollo paulatino de precipitaciones. A partir de noviembre, se espera que la costa norte registre lluvias superiores a lo normal, un escenario que podría intensificarse severamente de cara al verano. Las proyecciones indican que estas precipitaciones por encima de la media afectarán no solo al norte, sino también a la costa central y a la sierra nororiental.
Impacto en el sector pesquero y prevención
Las repercusiones del fenómeno trascienden el clima e impactan directamente a la economía nacional. Los reportes del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) detallan que el stock norte-centro de la anchoveta continuará replegado cerca de la franja costera y en zonas profundas para refugiarse de las masas de agua caliente. Simultáneamente, especies marinas tropicales como el perico y el atún mantendrán su desplazamiento hacia aguas del centro y sur peruano, como publicó este diario en Alerta por El Niño Costero extraordinario se activa para septiembre.
Ante este inminente escenario de riesgo, los organismos de gestión de desastres han urgido a las autoridades regionales y locales a acelerar trabajos de preparación. Se enfatiza la necesidad de realizar limpieza de cauces y descolmatación de ríos para mitigar el eventual incremento del caudal en las cuencas del Pacífico, que podrían originar inundaciones y deslizamientos.
Las instituciones técnicas mantendrán un monitoreo constante sobre la franja marina para actualizar sus pronósticos. Por otro lado, se señala que la sierra suroriental atravesaría un periodo de déficit hídrico con lluvias por debajo de lo habitual, reflejando el comportamiento diferenciado del evento.