La tranquilidad de la madrugada del domingo 12 de julio en el centro poblado Casalla, distrito de Túpac Amaru Inca (Pisco), se vio violentamente interrumpida por una tragedia. Ángelo Canales Lengua fue ejecutado a balazos tras ser atacado por presuntos sicarios que operaban desde un vehículo en movimiento. El hecho ocurrió alrededor de las 02:00 horas, cerca de la antigua carretera Panamericana Sur y frente al pueblo joven Casalla, dejando como saldo una vida perdida y una investigación criminal en curso.
Detalles del ataque letal
Según los primeros reportes policiales y testimonios vecinales, el crimen se desarrolló con extrema violencia. Los residentes de la zona escucharon múltiples detonaciones que rompieron el silencio nocturno. Minutos después, al dirigirse a las inmediaciones de la vía principal, encontraron el cuerpo de Canales Lengua tendido en una berma lateral con heridas de bala graves.
Las versiones preliminares indican que los agresores dispararon desde un automóvil mientras circulaban por la zona. Testigos presenciales relataron que la víctima intentó huir corriendo hacia la salida del sector conocido como La Acequia, pero no pudo escapar a tiempo y fue alcanzada por los proyectiles. En ese momento, Canales Lengua se encontraba esperando un medio de transporte para dirigirse al centro urbano de Pisco.
Vínculos criminales e investigación
Las autoridades del Ministerio Público y la Policía Nacional han iniciado las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos. Entre las hipótesis principales figura que este ataque podría tratarse de un ajuste de cuentas. La situación se complica por el historial judicial de la víctima: en febrero de 2026, Ángelo Canales Lengua fue detenido y sindicado como presunto integrante de la banda criminal conocida como "Los Malditos de Casalla".
Además de su presunta pertenencia a esta organización delictiva, el fallecido era investigado por su posible vinculación con otro homicidio: el asesinato de Hernán Enrique Quispe Espino, de 36 años. La complejidad del caso y los antecedentes criminales de la víctima sugieren que este crimen no es un hecho aislado, sino parte de una dinámica violenta más amplia en la provincia.
Impacto en la seguridad local
Este incidente ha generado preocupación inmediata en las autoridades locales. La ejecución a plena luz del día (madrugada) y el uso de sicarios profesionales indican un alto nivel de organización criminal en la zona. Se espera que los peritos forenses determinen con precisión la causa de muerte y si existen más vínculos entre este crimen y otros casos sin resolver.
La comunidad de Casalla, tradicionalmente tranquila, ahora enfrenta el desafío de la inseguridad generada por estos grupos armados. Las investigaciones continúan activamente para identificar a los autores materiales e intelectuales del ataque que cobró la vida de Ángelo Canales Lengua.