Foto: Simon Waititu / Pexels
Bolivia decreta emergencia nacional por Fenómeno El Niño y sequía
El presidente Rodrigo Paz activa protocolos para atender a más de 78 mil familias afectadas por la escasez hídrica en siete departamentos.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció la declaratoria de emergencia nacional en todo el territorio del país con el objetivo de anticiparse y mitigar los efectos del Fenómeno El Niño. Esta medida busca modificar el enfoque de gestiones anteriores para actuar preventivamente antes de que se agraven las consecuencias climáticas, movilizando recursos económicos y humanos mediante la cooperación internacional y los esfuerzos financieros del Estado.
Coordinación entre instituciones
El decreto supremo emitido por el mandatario faculta la coordinación directa entre el Ejecutivo central, las gobernaciones departamentales, las alcaldías, así como con las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. La normativa también contempla la participación activa de organismos internacionales para canalizar asistencia técnica y financiera dirigida a las poblaciones que se encuentran en situación de alto riesgo.
Impacto de la sequía
De acuerdo con reportes del Viceministerio de Defensa Civil, los impactos del evento climático ya se registran en gran parte del país. Un total de 78.217 familias sufren las consecuencias de la severa sequía en siete de los nueve departamentos de Bolivia, incluyendo la sede de gobierno, La Paz. Adicionalmente, 63 comunidades se han declarado oficialmente en estado de desastre por escasez hídrica, situación que pone en riesgo las actividades agrícolas y ganaderas, más contexto en El Gobierno declara emergencia por lluvias intensas en 893 distritos del país.
Prevención de otros riesgos
Las prioridades de atención inmediata identificadas por las autoridades comprenden el abastecimiento de agua potable para consumo humano y la distribución de forraje para salvar al ganado. No obstante, el decreto de emergencia advierte que la sequía no es la única amenaza; se prevén escenarios de heladas, granizadas e incendios forestales, así como posibles inundaciones y desbordes de ríos por alteraciones meteorológicas.