La Contraloría General de la República (CGR) ha emitido una advertencia formal al Ministerio del Interior, señalando riesgos críticos en la gestión de bienes textiles destinados a la Policía Nacional del Perú. Esta alerta surge tras detectar que parte significativa de la indumentaria adquirida permanece almacenada durante períodos prolongados, llegando hasta diez meses sin ser desplegada operativamente.
Riesgo operativo por almacenamiento excesivo
El hallazgo se realizó en un depósito ubicado dentro del Núcleo Ejecutor de Compras. La fiscalización reveló que la acumulación de uniformes y equipamiento textil durante casi un año no solo representa una ineficiencia administrativa, sino también un peligro tangible para la calidad de los recursos públicos. El tiempo prolongado en almacén incrementa exponencialmente las probabilidades de deterioro físico del material debido a factores ambientales como humedad o falta de ventilación adecuada.
Impacto en el equipamiento policial
La gestión inadecuada de estos bienes plantea interrogantes sobre la logística de abastecimiento y la planificación estratégica para dotar al cuerpo policiaco. Cuando los uniformes permanecen estancados por diez meses, se pierde la oportunidad de utilizarlos mientras están en óptimas condiciones. Esto obliga a las autoridades competentes a replantear sus procesos de adquisición y distribución para evitar que el equipamiento llegue a las unidades operativas con signos de desgaste prematuro o daños irreversibles.
Responsabilidad administrativa
Esta intervención subraya la importancia del control fiscal en la administración pública. La Contraloría, al identificar esta situación, busca prevenir pérdidas económicas y garantizar que los recursos destinados a la seguridad ciudadana cumplan su función esencial: proteger y asistir a la población con personal debidamente equipado, más detalles en Clave Nacional.