El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha emitido una orden ejecutiva clave este jueves, autorizando explícitamente las transacciones financieras hacia Venezuela que, bajo el régimen sancionatorio habitual, estarían estrictamente prohibidas. Esta medida excepcional tiene como objetivo desbloquear los recursos necesarios para las "labores de socorro" tras la tragedia desencadenada por dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, registrados con apenas 39 segundos de diferencia en el estado costero de La Guaira, específicamente en localidades como Catia La Mar. Esta autorización se mantiene vigente hasta el próximo 23 de octubre de 2026.
Un alivio financiero para la respuesta inmediata
La directriz emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) busca facilitar la logística crítica en un momento donde el tiempo es vital. Los sismos, descritos como los más devastadores de la historia reciente del país vecino, han dejado una cifra trágica: hasta 180 muertos y más de 1.520 heridos según las cifras actualizadas al cierre de este reporte. La autorización no implica el desbloqueo general de bienes sujetos a sanciones ni aplica a otras actividades prohibidas por órdenes ejecutivas previas, sino que se circunscribe estrictamente a la ayuda humanitaria.
Millones de dólares en asistencia directa
Este movimiento diplomático y financiero va acompañado de un compromiso económico significativo. Previamente, el Departamento de Estado de EE.UU. anunció el envío inmediato de 100 millones de dólares destinados a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Venezuela. Adicionalmente, se han asignado otros 50 millones de dólares para operar directamente sobre el terreno, asegurando que los fondos lleguen a quienes más lo necesitan sin trabas burocráticas ni bloqueos bancarios habituales.
Contexto político y flexibilización previa
Esta decisión se inscribe en un contexto de relativa apertura tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero pasado. Hasta ahora, Estados Unidos ha emitido contados permisos relacionados con la explotación petrolera bajo la gestión de la presidenta interina Delcy Rodríguez. Sin embargo, esta nueva orden destaca por su enfoque humanitario puro, diferenciándose de las licencias comerciales previas y respondiendo a la urgencia sanitaria y logística que enfrenta la región afectada.