El gobierno venezolano y el ejecutivo estadounidense confirmaron este viernes, 12 de junio, la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como 'Niño Guerrero', en un estado del surete de Venezuela. El máximo líder de la organización criminal Tren de Aragua fue abatido durante una operación militar conjunta llevada a cabo por el ejército estadounidense y las autoridades venezolanas en el estado Bolívar. Este evento marca el fin directo de la figura que consolidó al grupo como una potencia transnacional del crimen.
Operativo letal en territorio venezolano
Héctor Rusthenford Guerrero, quien contaba con 43 años, fue declarado muerto tras un ataque 'rápido y letal' ejecutado por fuerzas estadounidenses. La noticia fue anunciada inicialmente por el presidente estadounidense Donald Trump antes de ser corroborada oficialmente por la administración venezolana. Este operativo representa un cambio significativo en la estrategia regional, pasando de amenazas a acciones coordinadas con respaldo local.
De Tocorón al control continental
Nacido en Maracay en 1983, Guerrero transformó el Centro Penitenciario de Aragua (Tocorón) en un bastión anárquico y lujoso. Tras fugarse dos veces del penal, consolidó su poder mientras la crisis socioeconómica debilitaba al Estado venezolano. Bajo su mando, el Tren de Aragua pasó de ser una banda carcelaria a una estructura criminal con tentáculos en Chile, Perú, Colombia y Estados Unidos.
Un legado de violencia y expansión
Su prontuario incluye asesinatos desde 2005 y la dirección de actividades que van desde el narcotráfico hasta la trata de personas. Washington lo había sancionado en julio de 2025, catalogando al grupo como organización terrorista extranjera en 2025. Su muerte deja un vacío de poder inmediato sobre una red criminal considerada por expertos como 'la estructura más poderosa' del continente.