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Junín enfrenta riesgos sanitarios en más de 700 cementerios por el Día de los Muertos
La Diresa advierte que solo cinco camposantos cuentan con autorización; exhortan a municipios a intervenir para evitar brotes.
En vísperas del tradicional culto al Día de los Muertos, la región Junín se encuentra ante un desafío sanitario sin precedentes. La Dirección Regional de Salud (Diresa) ha emitido una advertencia formal sobre las condiciones precarias en las que operan más de 700 cementerios a lo largo y ancho del departamento. Esta cifra representa una realidad crítica para la gestión pública, ya que solo cinco de los aproximadamente 800 camposantos identificados cuentan con la autorización sanitaria vigente.
La brecha entre la tradición y la normativa sanitaria
El informe presentado por las autoridades sanitarias revela una desconexión estructural entre la práctica cultural ancestral y el marco legal de protección ambiental. La inmensa mayoría de los recintos funerarios carecen de infraestructura básica para el manejo adecuado de residuos, lo que eleva significativamente el riesgo de propagación de enfermedades durante la temporada de visitas familiares.
La Diresa ha enfatizado que esta situación no es exclusiva del día central de las celebraciones, sino un problema crónico. Sin embargo, la afluencia masiva de personas y la acumulación temporal de desechos orgánicos e inorgánicos en los días 1 y 2 de noviembre agudizan exponencialmente la carga sobre estos espacios.
Las autoridades sanitarias han detallado que la falta de control en el disposición final de residuos sólidos, así como la ausencia de servicios higiénicos adecuados en muchos recintos, constituye una amenaza directa para la salud pública. Esta advertencia se alinea con los protocolos nacionales establecidos por el Ministerio de Salud para prevenir brotes epidémicos estacionales.
Vigilancia activa y exhortaciones a las municipalidades
Frente a este panorama, la estrategia oficial no se limita únicamente a la fiscalización. La Diresa ha confirmado que realizará labores intensivas de vigilancia sanitaria en los puntos críticos identificados durante esta temporada. El objetivo es monitorear el comportamiento higiénico de los visitantes y detectar precozmente cualquier señal de alerta epidemiológica.
No obstante, las autoridades sanitarias han sido claras al señalar que la competencia directa para la intervención física y operativa recae en los gobiernos locales. Se ha exhortado a los municipios a asumir su rol como gestores territoriales del espacio público funerario. La falta de recursos técnicos o logísticos por parte de algunas alcaldías podría comprometer el éxito de las campañas preventivas.
El llamado institucional busca establecer un protocolo de actuación conjunta entre la salud regional y las gerencias municipales. Sin esta coordinación, los esfuerzos de fiscalización podrían resultar insuficientes para garantizar la inocuidad de los espacios donde miles de familias honrarán a sus difuntos, tema que ya cubrimos en Junín reporta 30 incendios forestales en lo que va de 2026 mientras exigen sanciones para autores.
Contexto nacional y comparativa regional
La situación en Junín no es un fenómeno aislado dentro del contexto peruano. Diversas regiones del país enfrentan desafíos similares relacionados con la informalidad en la gestión de cementerios rurales y periurbanos. La diferencia radica en la capacidad fiscalizadora que cada región ha logrado implementar.
En el caso específico de Junín, la dispersión geográfica de los camposantos complica aún más la logística sanitaria. Muchos de estos recintos se encuentran en zonas alejadas de las capitales distritales, lo que dificulta el acceso regular de equipos técnicos y vehículos de recolección.
La cifra de solo cinco cementerios autorizados resalta la magnitud del trabajo pendiente por realizar. Representa menos del uno por ciento del total identificado, lo que indica una necesidad urgente de regularización o clausura administrativa en los casos donde no sea posible cumplir con las normas sanitarias vigentes.
Impacto social y recomendaciones a la población
Más allá de la infraestructura física, el mensaje sanitario incluye directrices claras para la ciudadanía. Se recomienda a las familias evitar la generación excesiva de residuos plásticos y orgánicos en los recintos funerarios.
La Diresa ha instado a utilizar bolsas biodegradables o llevar consigo los desechos generados durante las visitas hacia puntos de acopio autorizados cercanos. Esta medida busca mitigar el impacto ambiental inmediato mientras se trabaja en soluciones estructurales a mediano plazo.