El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, emitió este lunes una nueva legislación que destina hasta 30.000 millones de reales (aproximadamente 5.800 millones de dólares) en créditos para financiar la compra de automóviles y motocicletas destinados a profesionales del sector transporte. Esta decisión se produce en un contexto político sensible, a menos de tres semanas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, proceso electoral en el cual Lula busca su reelección.
Detalles del programa Move Brasil
Bajo el nombre de 'Move Brasil', esta iniciativa gubernamental facilita el acceso al financiamiento para conductores de plataformas y taxistas que deseen renovar sus unidades. Según los datos oficiales presentados por el Gobierno, la versión preliminar lanzada en junio ya permitió concretar la compra de 40.000 automóviles y más de 19.000 motocicletas. La nueva norma habilita recursos del Fondo de Garantía de Operaciones (FGO) para cubrir estas líneas de financiación, las cuales están disponibles tanto para bancos públicos como para entidades privadas adheridas.
Condiciones financieras e inclusión
La ley establece tasas de interés diferenciadas: un 12,6% anual para los hombres y un 11,5% para las mujeres en la adquisición de automóviles, motocicletas, camiones o vehículos escolares. El plan contempla pagos en hasta 84 cuotas e incluye prioridad para la compra de unidades eléctricas e híbridas, así como financiamiento para adaptaciones destinadas a personas con discapacidad. Además, se redujo el período mínimo de registro en plataformas digitales requerido para acceder al crédito, pasando de doce a seis meses, más contexto en Lula defiende límites temporales para jueces de la Corte Suprema brasileña ante .
Contexto político y electoral
Lula da Silva ha calificado esta política como una 'inversión' más que un gasto público, argumentando que beneficia tanto a los trabajadores del transporte como a las automotrices y empresas alimentarias. Esta medida se enmarca en el esfuerzo del mandatario por presentar resultados económicos positivos antes de la jornada electoral. En las encuestas recientes, Lula aparece empatado con Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, lo que intensifica la competencia política en Brasil.