El médico William Eduardo Seminario Girón, quien se encuentra recluido en el penal de Piura bajo medida de prisión preventiva por nueve meses, ha reiterado públicamente su inocencia respecto a la muerte de su esposa, la pediatra Minosska de Jesús Pinto Lazo. En un reportaje transmitido a nivel nacional, Seminario Girón afirmó tajantemente que no existen pruebas suficientes que lo incriminen como el autor intelectual del crimen, desmintiendo las primeras investigaciones y las declaraciones de sus coimputados. El profesional de la salud exigió justicia, sosteniendo que su detención responde a una presión mediática más que a un sustento probatorio sólido.
La defensa del médico: 'Nunca me he escondido'
Desde su celda en Piura, William Seminario Girón detalló su postura ante las acusaciones que pesan sobre él. Aseguró que nunca ha intentado eludir la justicia ni ha huido, manteniendo siempre una actitud de confrontación frontal con la verdad. "Bajo ningún sustento, por eso nunca me he escondido, nunca me he fugado, siempre he dado la cara. El que tiene la verdad a su lado no tiene por qué esconderse", declaró el médico. Señaló que lo que existe son meras sindicaciones sin corroboración periférica, careciendo de elementos digitales como chats o videos que verifiquen su participación directa en los hechos.
Familia cuestiona la labor de las autoridades
La situación ha generado una profunda indignación en el entorno familiar del acusado. Rebeca Seminario, hermana del médico, criticó la forma en que las autoridades manejaron el caso, alegando que se convirtió en un asunto mediático impulsado por terceros con intereses particulares. "Nosotros indignados y entristecidos por la falta de justicia de todo el país porque se volvió mediático de un momento a otro, sé que terceras personas con intereses particulares hicieron esto mediático, es muy conveniente para la fiscalía y PNP que realizó actos violentos contra mi hermano que al toque se resuelva el caso y sea él", afirmó.
Por su parte, Gladys Girón, madre de William, expresó su dolor y frustración ante lo que considera una injusticia sistémica. Entre sollozos, sostuvo que, si bien debe haber una persona que ordenó el crimen, las autoridades deberían profundizar en la investigación en lugar de limitarse a señalar a su hijo como el culpable definitivo. "Que se busque, que investiguen, no solo se van a limitar a decir el nombre de mi hijo, definitivamente debe salir la verdad, es injusto, solo se ha buscado un chivo expiatorio... solo se limitaron a decir él la mató y punto", concluyó.