Seis días después del desastre registrado en Nepal, las autoridades han confirmado la cifra de 903 fallecidos y más de 4.700 personas cuyo paradero aún se desconoce. Según informó la agencia France 24, el número de personas no localizadas creció respecto a los primeros balances debido al restablecimiento progresivo de las comunicaciones con localidades que permanecieron aisladas por la devastación.
Aumento del balance de desaparecidos
El registro de víctimas ha experimentado un cambio significativo en distritos específicos. En el distrito de Nuwakot, el número de personas no localizadas pasó de 115 a 1.558, mientras que en Rasuwa aumentó de 562 a 865. Entre las personas que todavía no han sido ubicadas figuran 933 trabajadores que se encontraban en túneles de centrales hidroeléctricas afectados por el lodo.
También se reporta la desaparición de 83 integrantes de las fuerzas de seguridad y 21 funcionarios de distintas entidades públicas. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Nepal informó que 590 de las personas cuyo paradero se desconoce son ciudadanos extranjeros procedentes de 39 países, mientras que 323 han sido rescatados desde las zonas afectadas, como publicó este diario en Nepal eleva a 162 muertos por la riada del Himalaya; buscan a más de 500.
Coordinación internacional y logística
Sobre el trabajo de rescate, Lok Bahadur Chhetri Poudel, portavoz del Ministerio de Exteriores, declaró: “Se ha establecido una sala de control de emergencia en el Ministerio para coordinar las acciones con los organismos pertinentes y con las familias de las personas desaparecidas”. En territorio chino también se mantiene un registro de 546 personas desaparecidas, como contamos en Nepal eleva a 162 muertos por la riada del Himalaya; buscan a más de 500.
Las labores de emergencia continúan con la participación de unos 20.811 integrantes de las fuerzas de seguridad y seis equipos médico-quirúrgicos. Las evacuaciones realizadas por vía aérea por el Ejército han permitido poner a salvo a 10.451 personas, mientras que la recuperación de cuerpos sigue siendo un desafío debido a la falta de espacio en las morgues.