En los primeros cinco meses del año 2026, la violencia criminal ha golpeado con brutalidad el tejido administrativo de Perú. Tres alcaldes han sido asesinados en las regiones de Ica, Piura y Satipo, evidenciando una escalada peligrosa donde el crimen organizado no solo comete delitos, sino que busca desestabilizar la gobernanza territorial al atacar directamente a sus autoridades. Este escenario representa un desafío inmediato para el nuevo gobierno de Keiko Fujimori, quien deberá enfrentar esta problemática de inseguridad ciudadana con estrategias efectivas.
La cara cruda del crimen contra las autoridades
Los casos más recientes han conmocionado a la población. Víctor Hugo Febre Calle, alcalde de Veintiséis de Octubre (Piura), fue asesinado el 21 de mayo mientras se desplazaba en una camioneta. Su madre, Paz Calle de Febre, relató con dolor que su hijo recibía amenazas desde hacía un mes, vinculadas a la negativa del municipio para otorgar permisos de obras públicas. La policía detuvo al presunto sicario y a seis personas más, incluyendo a la regidora Patricia Niño, quien cumple prisión preventiva por su presunta participación en el ataque.
Antes de este trágico evento, los delincuentes ya habían acabado con las vidas de Edward Amoroto, alcalde de Los Aquijes (Ica), el 31 de enero; e Iroshi Ureta Campos, alcalde de Coviriali (Satipo, Junín), el 26 de febrero. En ambos casos, las investigaciones continúan y solo hay algunos detenidos. La Municipalidad de Veintiséis de Octubre expresó sus condolencias tras la muerte del mandatario piurano, de acuerdo con Pulso Andino.
El poder criminal busca gobernar
Para el criminólogo José Villaorduña, estos atentados son una demostración de fuerza. Los alcaldes toman decisiones sobre fiscalización y licitan obras; por tanto, apuntar a ellos es atacar la capacidad de gobernar del Estado. Villaorduña señala que las organizaciones criminales han aprovechado la tensión entre el congreso y el ejecutivo para debilitar la presencia estatal en los territorios.
«El tema sí es mucho más delicado porque ya tenemos un crimen organizado que no solamente comete delitos, sino que busca gobernar», explicó Villaorduña sobre la lógica de estos ataques.
Estrategias para el nuevo gobierno
Frente a este panorama, expertos como Carlos Basombrío advierten que los estados de emergencia han fracasado. El exministro del Interior recomienda fortalecer equipos de inteligencia y derogar leyes que perjudican la lucha contra la criminalidad, incluyendo las atribuciones judiciales al fuero militar policial. Por su parte, el politólogo Franco Olcese indica que Keiko Fujimori necesita resultados tangibles en los primeros meses para ganar legitimidad política.
Un legado de violencia
La muerte de alcaldes no es un fenómeno nuevo. En los últimos quince años, diez autoridades han sido asesinadas por sicarios, a menudo por disputas de poder e intereses económicos. Walter Guerrero, vicepresidente de la Asociación de Alcaldes Distritales de Piura, expone que las autoridades se sienten desprotegidas y sin llamadas oficiales para enfrentar extorsiones o amenazas políticas.