La capital peruana vuelve a ser escenario de una tragedia violenta que sacude la tranquilidad vecinal. Este sábado 1 de agosto, Marco Antonio Arbulú Huaraca, conductor de una camioneta azul, fue asesinado en plena vía pública sobre la avenida 9 de Octubre, en el distrito del Rímac. La ejecución ocurrió a pocos metros de la División de Investigación de Asuntos Sociales de la Policía Nacional, un hecho que ha generado alarma inmediata entre los transeúntes y las autoridades locales por la audacia del crimen.
Un vínculo laboral con denunciante de extorsiones
Según las primeras indagaciones realizadas por el Ministerio Público y efectivos policiales en la escena, la víctima presentaba un claro vínculo laboral con Iván Quispe, propietario de la cadena de pollerías 'El Chino Brasa'. Esta conexión ha encendido las alarmas sobre una posible relación directa con los conflictos previos del empresario. En 2024, Quispe denunció públicamente a través de RPP que era víctima de extorsiones por parte de la organización criminal conocida como 'Los Injertos del Rímac', quienes le exigían pagos iniciales y mensuales para no atentar contra su familia ni sus colaboradores.
La ejecución en plena luz del día
El crimen se desarrolló con una precisión aterradora. Testigos presenciales relataron a este medio que dos sujetos, montados en una motocicleta lineal, aprovecharon la luz roja de un semáforo para acercarse al vehículo de Arbulú Huaraca. Uno de los agresores, descrito como un hombre gordo y sin casco, bajó de la moto, sacó su arma y disparó múltiples veces contra el conductor antes de huir en sentido contrario hacia la Vía de Evitamiento.
“Vi que uno se bajó... le metió como cuatro balazos. Se dio la vuelta, subió a la moto lineal de un delivery y se fue detrás”, relató un testigo al equipo periodístico.
- Testigo presencial del asesinato en el Rímac
Las balas impactaron fatalmente a la víctima en el hombro izquierdo y en la cabeza, provocándole la muerte instantánea. La presencia de una dependencia policial tan cercana no logró evitar la tragedia, aunque sí permitió que los agentes acordonaran rápidamente la zona para proteger las evidencias.
Investigación criminal avanza
Inmediatamente después del tiroteo, peritos de criminalística y el fiscal de turno arribaron al lugar para proceder con el levantamiento del cadáver e iniciar las investigaciones correspondientes. La policía ya cuenta con testimonios clave que podrían ayudar a desarticular la red criminal responsable. El caso se suma a la lista de crímenes violentos en Lima, recordando la persistente amenaza que representan estas bandas organizadas contra emprendedores y ciudadanos comunes.