Foto: Casa Presidencial El Salvador / Wikimedia Commons (CC0)
Nayib Bukele niega que militares salvadoreños hayan bombardeado civiles en la misión de seguridad en Haití
El presidente de El Salvador rechazó las acusaciones de una organización haitiana sobre supuestos ataques aéreos contra población civil durante el despliegue del ESEH.
La tensión diplomática entre El Salvador y Haití se intensificó tras la publicación de un informe por parte de la organización no gubernamental Fanmi Lavalas, que denunció presuntos bombardeos realizados por efectivos militares salvadoreños contra civiles en territorio haitiano. Ante estas acusaciones, el presidente Nayib Bukele emitió una contundente respuesta oficial, negando rotundamente cualquier participación de las Fuerzas Armadas de El Salvador (FAES) en ataques aéreos dirigidos a la población civil.
Denuncias de Fanmi Lavalas y contexto regional
Fanmi Lavalas, una organización con sede en Puerto Príncipe que ha sido vocal en las críticas hacia la Misión Multidimensional Integrada de las Naciones Unidas para Haití (MINUJUSTH) y sus componentes actuales, publicó un reporte detallado donde señalaba el uso de armamento pesado por parte del Ejército Salvadoreño de Seguridad (ESEH). La organización afirmó haber recopilado testimonios y evidencias visuales que supuestamente corroboran la existencia de bombardeos en zonas residenciales durante las operaciones de seguridad coordinadas con el gobierno haitiano.
Estas acusaciones llegan en un momento crítico para Haití, donde la violencia criminal ha alcanzado niveles históricos. La presencia del ESEH fue autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU y aprobada por el gobierno interino haitiano como parte de una fuerza multinacional destinada a ayudar al país caribeño a recuperar el control territorial ante el avance de las pandillas armadas, que han debilitado la capacidad estatal durante años.
El informe de Fanmi Lavalas no solo cuestiona la metodología operativa del contingente salvadoreño, sino que también plantea interrogantes sobre los protocolos de protección a civiles en zonas de conflicto. La organización exigió una investigación inmediata y transparente por parte de las Naciones Unidas para determinar si se han violado el derecho internacional humanitario.
La respuesta oficial de Nayib Bukele
Frente a la publicación del informe, Nayib Bukele, presidente de El Salvador, utilizó su plataforma digital para desmentir las afirmaciones. En un comunicado extenso, el mandatario salvadoreño afirmó que sus tropas operan estrictamente bajo los mandatos establecidos por las Naciones Unidas y con total respeto a la soberanía haitiana.
"El gobierno de El Salvador niega categóricamente cualquier acusación infundada. Nuestros militares están en Haití para apoyar al pueblo haitiano, no para atacar a civiles", declaró Bukele. El presidente resaltó que las operaciones del ESEH se centran exclusivamente en la capacitación de fuerzas locales y en el apoyo logístico coordinado con las autoridades competentes.
Bukele señaló que las acusaciones carecen de sustento oficial por parte del gobierno haitiano o de los mecanismos de verificación de la ONU. El mandatario consideró estas declaraciones como un intento de desprestigiar una misión humanitaria y de seguridad diseñada para estabilizar una nación en crisis profunda, más contexto en El Salvador convoca elecciones para febrero con búsqueda de tercer mandato de Bukele.
Posicionamiento internacional
Hasta el momento, ni las autoridades haitianas oficiales ni la ONU han emitido comunicados que respalden las denuncias específicas sobre bombardeos a civiles por parte del ESEH. Por el contrario, representantes de la fuerza multinacional han destacado los avances en la reducción de puntos calientes de violencia en ciertas áreas urbanas.
La negación de Bukele se alinea con la postura oficial de El Salvador, que ha presentado a su despliegue como un modelo exitoso de cooperación internacional. La presencia del ESEH es vista por el gobierno salvadoreño como una oportunidad para proyectar estabilidad y seguridad en el Caribe, lejos de las críticas internas sobre derechos humanos.
El intercambio verbal entre la organización haitiana y el presidente Bukele pone de manifiesto los desafíos que enfrentan las misiones de paz modernas: la necesidad de garantizar la protección civil mientras se combaten redes criminales altamente armadas. Fanmi Lavalas ha pedido a la comunidad internacional no ignorar estas denuncias, asegurando que la transparencia es clave para mantener la legitimidad de la intervención.
El gobierno haitiano interino aún no ha emitido una respuesta oficial detallada sobre las acusaciones específicas formuladas por Fanmi Lavalas. Se espera que en los próximos días se produzcan más declaraciones tanto desde Puerto Príncipe como desde San Salvador, a medida que la presión mediática y política aumente.