Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, se presentó este jueves ante una tensa rueda de prensa con corresponsales internacionales para actualizar el balance oficial tras los dobles terremotos del pasado 24 de junio. Acompañada por su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y el ministro del Interior Diosdado Cabello, la funcionaria confirmó que la cifra de fallecidos asciende a 2595 personas, mientras se registran 12.400 heridos. En un acto marcado por interrogantes directos sobre la gestión estatal, Rodríguez defendió la actuación del Gobierno y anunció oficialmente el inicio de diálogos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para financiar la reconstrucción de los 855 edificios afectados.
Confrontación directa con medios internacionales
Durante su comparecencia, Rodríguez desestimó las denuncias sobre lentitud en el despliegue de ayuda, calificándolas como parte de una supuesta campaña de desinformación. Ante cuestionamientos de periodistas como María Martín del diario El País y Julio Vaqueiro de Telemundo, quien señaló la presencia militar con armas en lugar de herramientas de rescate, la jefa de Estado atribuyó la percepción de retraso a la complejidad del terreno. Explicó que vías en zonas remotas quedaron obstruidas, dificultando el acceso incluso para vehículos motorizados.
La funcionaria rechazó las "generalizaciones" y afirmó tener testimonios propios de agradecimiento por parte de la población hacia el régimen. Sostuvo que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ha sido el pilar en el rescate, estableciendo hospitales de campaña y centros de acopio desde el primer día. Consideró "miserable", "desalmado" y "desconsiderado" con un pueblo bajo angustia cualquier intento de generar caos o impedir las labores de búsqueda.
Justificación de la militarización y cifras
Rodríguez justificó la decisión de militarizar el estado La Guaira, región más impactada, argumentando que era necesario restringir el acceso para permitir el trabajo de especialistas y evitar el colapso por afluencia desordenada. Respecto a las críticas sobre infraestructura frágil, minimizó su responsabilidad indicando que el 80% de los edificios colapsados pertenecían a desarrollos privados en zonas vacacionales como Caraballeda y Playa Grande.
En cuanto al manejo de cadáveres, la presidenta encargada defendió la rigurosidad del número oficial (2595), explicando que realizan cruces con huellas dactilares. Negó categóricamente el uso de fosas comunes, asegurando protocolos de identificación por fotografía y dictamen forense para entregar expedientes a las familias. También mencionó casos de personas inicialmente registradas como fallecidas que fueron localizadas con vida.
Diálogos con FMI y estado de salud
A pesar de la tensión diplomática, Rodríguez anunció contactos con el Departamento de Estado de EE.UU. y el FMI para recuperar recursos destinados a la reconstrucción. Destacó el apoyo recibido de 147 países, incluyendo Estados Unidos, España e Italia, agradeciendo líneas de crédito no reembolsables del Banco Mundial y el BID. Al cierre, informó que padece una afección de salud sin especificar su naturaleza, afirmando convertir ese dolor en acción para continuar con la fase de búsqueda bajo escombros.